martes, 22 de septiembre de 2009

Antes de...

Antes de, no había un abrazo,
ni el tibio beso al contemplar tus ojos.
Antes de, solo un trozo de hielo,
y el pensar en vanos anhelos.
Antes de ti, solo un invierno pasajero,
y no tus manos junto a las mias atravesando el frío.
Antes de, solo lluvia solitaria,
y no las gotas que caen en la esquina de tus labios.
Antes de ti, la primavera me parecía un fastidio insoportable,
y ahora creo que será un tedio llevadero.
Antes de, un café en solitario,
y mis amargas reflexiones.
Antes de ti yo no era yo,
y no había ninguno de los dos...
(pero no le digas a nadie cuanto te estás enquistando en mi alma)

sábado, 12 de septiembre de 2009

De lo insano y de lo etéreo

Como promesa de ebrios en una cantina,
que en un par de copas confundieron algo mas que la conversación.
Como un par de desconocidos,
que en medio del hedor de flores de lavandas mustias en primavera,
en medio de la soledad y de la oscuridad mas absoluta,
decidieron comprometer algo mas que un simple y mutuo escape
a sus dudas existenciales.
Como amantes desesperados,
buscando el último de los recovecos para sentirse vivos.
Como una declaración de amor eterno,
en un motelucho barato, en medio del ajetreo de la mas insana pasión.
No tenemos pasado, un futuro dudoso y un presente a veces tortuoso.

Imaginemos,
de sueños está habitado el mundo de los locos,
y hace rato que perdimos la cordura mutuamente.

Imaginemos,
no que el mundo es nuestro y nos lo llevamos por delante,
no que la vida sería infinita en nuestros brazos,
me es indispensable tomarme un café y soñar un rato,
solo por revivir el antiguo y viejo vicio de lo etéreo,
de lo secreto y de lo nuestro.

Cierto, cariño, no es Paris.
¿Pero quien dijo que te prometería la luna y una tarde en Venecia?
Te prometí algo mejor.
(pero no se lo digas a nadie...)