miércoles, 21 de marzo de 2007

Mamá


Ver algo tan normal
como a un niño abrazando a su mamá
en el metro en la tarde.
Si,algo tan sencillo,
y que muchos habrán pasado por alto.
Un no se qué,casi envidia,
un extrañar ese sentimiento infantil,
esa vuelta de clases en que partía corriendo a abrazar a mi mamá,o ante cualquier problema la solución estaba en ella y en sus brazos.
A pesar de que tengo ya 21 años,
que incluso la adolescencia ya la estoy dejando atrás
y literalmente me tengo que empezar a rasgar con mis propias uñas,que daría por abrazar a mi mamá a la salida de clases
y decirle que a veces,en la tarde,ya no doy más,
que ya reviento muchas veces,tal cual lo hacía cuando pequeño...
Si,viejote y todo...
(Madre e Hijo,de Picasso)

martes, 20 de marzo de 2007

Otoño


Y así llega el otoño en la ciudad,
con su horizonte brumoso,
y su manto de pensamientos lluviosos.
Una hoja marchita en un escaño,
un café tan necesario,
y un montón de pobres corazones.
Un pensamiento en venta,
y una inspiración en arriendo.
Un poema por terminar,
una herida por cerrar,
un cigarro por fumar,
una vida por vivir.
Recuerdos que redimir,
un corazón que debe latir.
Buscando el calor en la urbe,
buscando el refugio donde cobijarme.

lunes, 19 de marzo de 2007

Umbral [¿Re Start?]

En el borde,
pensé que el umbral no se podía superar.
Si,ahora que la solittudinne se hace eterna,
pude superarlo.
Me ahoga,me encierra,
me molesta con su autopsicoanalisis fastidioso
y engañoso muchas veces.
Con su eterna cantaleta,
con su afán de comparación
¿Por qué yo no?
Y me enferma no tener las respuestas.
¿Será que no debo desarraigarme?
¿Que después de darme mil golpes,
de besar mil bocas,de buscar mil historias y hacer como que me las creo,
de intentar despegarme,
de arrancar por todos los medios
vuelvo a ti?
No creo,
y quiero arrancar de ese potencial dolor,
no me sirve el status quo imperante,
no quiero un dejá vu de años ya pasados.
Pero el peso de las circuntancias,
que a veces te dan la razón
que a veces te la niegan...
No se que demonios hacer
mientras la otra protagonista de esta burda comedia de equivocaciones
no se termine de dar cuenta.
Lo peor es que el resultado ya lo sé,
pero el vivirlo me da miedo.
Por mientras yo me quedo en la inmovilidad,
viendo esa retrospectiva en blanco y negro en un museo
en pleno invierno,
conversando un café a la salida,
y fumandome un cigarro a la salida del metro...

Un punto aparte a favor.
Todo nuevo,y eso me inyecta de animo.
Quizás la solittudine extrema sea parte del proceso,
limpiemos todo,
raspemos todo,aunque duela
para pintar de nuevo con una mejor pintura.

Por mientras,prefiero la inmovilidad,
ahora,es necesaria...