martes, 20 de marzo de 2007

Otoño


Y así llega el otoño en la ciudad,
con su horizonte brumoso,
y su manto de pensamientos lluviosos.
Una hoja marchita en un escaño,
un café tan necesario,
y un montón de pobres corazones.
Un pensamiento en venta,
y una inspiración en arriendo.
Un poema por terminar,
una herida por cerrar,
un cigarro por fumar,
una vida por vivir.
Recuerdos que redimir,
un corazón que debe latir.
Buscando el calor en la urbe,
buscando el refugio donde cobijarme.

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