sábado, 8 de agosto de 2009

Aqui no hay razones

Dame una razón para hacerlo,
dame una razón para volar.
Me las diste todas,
te las di todas.

Dame una razón mas para no abrazarte,
para no hilar tu cabello en mis manos,
para no contarte cosas al oido,
para no reirme contigo,
para no soñar con tus ojos.

Pánico, temor e ira,
pésima combinación, crei que te ibas,
creí que no se repetirían jamás esas tardes de la mano,
esos arreboles hermosos, esas caminatas eternas.

Te di todas las razones,
palabras mal dichas,
sin sentido, sin razón.

¿Por qué aun estabas aqui?
¿Por qué yo estoy aqui?

No lo sabes tu,
no sabes cuanto en tan poco tiempo.
Ni siquiera yo lo sé muy bien.

Es simple, siento que brillo al ver tu cara,
al ver tus ojos, al sentir tus abrazos,
siento que nuestras horas son eternas,
siento mil cosas.

Miedo al daño, miedo al miedo,
quiero vivir el dia a dia,
quiero, quiero tanto y tantas cosas.

Te di mil razones,
tu me diste mil razones,
siempre que planificamos algo,
ese algo falló.

Simple, me rindo, te rendiste,
definitivamente, aqui no hay razones.

No cambio mil momentos como estos,
a apresurarme estupidamente.

No cambio mil tardes como estas,
por nada en este mundo, por un par de besos furtivos,
a tenerte entre mis brazos.

Y, aqui, ya no hay razones.

(y ahora duermo con tu perfume en mi bufanda... )

No hay comentarios.: