Enferma.
Enferma tengo mi alma.
Vivo del recuerdo de días pasados,
gloriosos.
Me enfermé de melancolía,
me volví viejo a los 29 años.
Primero, llené mi alma de odio,
luego de resentimiento,
de desconfianza y terquedad.
Despues, la comencé a despedazar en recuerdos.
Hoy, sólo vivo.
Solo soy un títere,
me muevo por impulsos,
hago las cosas "por qué hay que hacerlas"
y hasta sonrío.
Si, sonrío, para disimular.
¿Quieren que tenga un título?
Pues bien, ahí lo tienen.
¿Quieren que mejore mi apariencia?
Bueno, ahí tenemos pastillas.
¿Quieren que sea adorable con los demás?
Tomen, ahí está mi oreja.
¿Quieren que sea exitoso?
Bueno, aparentémoslo.
Me fundí.
Debió haber caído la bala.
Para colmo, agoté mis tickets para la ruleta rusa.
Por lo menos para esta pasada.
Habrá-que-soportar-estoicamente.
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