No fue necesario que facebook me lo recordara,
soy "una efeméride andante" como me diría mi madre desde chico ya que esa facilidad para recordar fechas con sus acontecimientos nació conmigo y podríamos decir es una virtud.
No niego que a veces detesto esa habilidad porque me ata a veces a recuerdos que honestamente preferiría borrar, pero, también, me permite descremarlos con el tiempo y sacar lo bueno.
El asunto es que no, esta vez no fue necesario.
Fin de un verano, un par de llamados en la mañana, Dios mio era verdad.
Tu ida nos golpeó tanto y nos cambió tantas cosas... tantas.
Recuerdo el tornado que vino posterior y que arrastró todo.
No fuimos tan cercanos, pero fuiste parte de una película que tengo guardada,
de esa juventud cándida y tierna, de esos días alegres.
Un abrazo al cielo...
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