martes, 8 de abril de 2008

.

·Un hijo...
Si, Dios me dio la posibilidad de sentir la emoción de ser padre,
sin serlo.
Me lo regaló en sueños,
en esa forma tan extraña que tienen de ser los sueños.
Era extraño,ocurrió hace mas menos una semana atrás.
El recuerdo, vívido, que quiero relatar, hace que mis letras se confundan entre sí generando un atochamiento de proporciones en mis dedos, que son los que me están sirviendo para desahogar todo esto.
Si, me vi de pronto como despertando de un trance profundo,
al parecer un coma de muchos meses, en el living de mi casa con mi padre,
mi hermano y mi cuñada, mi hermana y mis sobrinas, y todos murmurando
"no le digan aún", hasta que Rossanna se acerca a mi y me dice
"vamos a tener a un hermanito...", cosa que no pude creer,
ya que por mil razones, ese hermanito menor jamás podría existir y por esas mismas razones, desde pequeño em acostumbré a no pedirselo jamás a mamá.
Cuando ponen en mis brazos al bebé mas hermoso que jamás hubiera yo visto,
supe el por qué de ese "no le digan aún"...
Era mi hijo,
y yo lo sabía,por esa emoción que sentí en el corazón y que me heló todo mi cuerpo...

Desperté con mis ojos llorosos,
agitado, pero recordandolo todo.

¿Te habrás adelantado y me habrás venido a visitar, pequeño?

No hay comentarios.: